miércoles, 29 de febrero de 2012

Yeshúa y la Comida


¿Declaró Yeshúa Toda la Comida Pura?

Hemos estado estudiando con mi familia y amigos el libro de Levítico, el cual me parece uno de los libros más fascinantes de la Biblia. Este libro posee la llave que descubre la profundidad de otros libros de la Biblia, como es el caso de los evangelios, Hechos, Romanos, Hebreos, etc. Me da la impresión que Levítico es uno de los libros menos estudiados y por eso escribo este artículo para tener una idea de las cosas que hay en el Nuevo Testamento que no alcanzamos a discernir por el hecho de no conocer las profundidades de la Torá. Sin embargo, en los tiempos bíblicos, incluyendo los tiempos del Nuevo Testamento, los conceptos de Levítico estaban tan bien sembrados en las mentes de las personas, que no era necesario describirlos a fondo, como sería el caso de nuestros días, ya que todas estas ideas no son parte de nuestro diario vivir, y por lo tanto tendemos a ignorarlos.
Levítico toca el tema de la pureza e impureza en el contexto de la santidad, el cual es el tema principal del libro. La santidad es el elemento esencial para acercarse a Dios en el arreglo del Tabernáculo o Tienda de Reunión. Sin Santidad nadie verá a Dios. (Heb 12:14). Es necesario generar claridad en el tema para acercarnos con una actitud sana, con entendimiento y sabiduría.
Levítico hace una descripción de las opciones que tiene el pueblo de Israel para acercarse a Dios. Comenzando con el proceso de los sacrificios, los distintos tipos de ellos. Luego, cómo deben los sacerdotes manejarlos y cómo ellos mismos deben pasar por el proceso de santificación así como los instrumentos y el mimos lugar, el Tabernáculo, también debe santificarse. El libro hace una descripción de cómo se debe preparar cada persona, que cosas deben digerir para no comprometer la santidad personal. Este es el tema que nos compete, pero para seguir con la idea global del libro, también describe cómo respetar la santidad del tiempo para reunirnos con Dios. La santidad cubre una serie de factores externos a uno, como lo es la comida, el lugar, la intención del corazón, y el tiempo correcto. Es multidimensional. Es tan emocionante como volar un avión donde tengo que respetar la velocidad, la dirección, la altitud, el combustible, la inclinación del aparto, y la postura del aparato, es decir, si tengo la postura de despegue, de crucero, o de aterrizaje. Si no mantengo todas las indicaciones lo más probable es que me accidente. Así es la santidad. Hay muchas cosas qué considerar al mismo tiempo. Hay factores internos en mi corazón, factores externos, decisiones correctas como ingerir comidas, y tiempos correctos ajenos a nuestra voluntad, por ejemplo, la emisión seminal o el período de menstruación que podrían comprometer el estado de santidad prescrito por el Señor. Nada de lo cual tiene relación a pecado sino a un proceso de preparación que Dios me prescribe para acercarme a El. Hay que manejar más que un detalle sin ignorar los otros.
Yeshúa aborda este tema en Marcos 7, el cual agrega claridad, la cual ha sido comprometida por tradiciones que nunca tuvieron que ver con la santidad las cuales fueron agregadas posteriormente. Cuando vemos a Yeshúa confrontando a los fariseos en el tema, asumimos que está refiriéndose a anular la Torá, pero lo que está haciendo en realidad es limpiado la enseñanza de la Torá, de las tradiciones agregadas las cuales empañan la claridad de la santidad. Como se dice popularmente, no hay que tirar al bebé junto con el agua sucia de la bañera. En nuestro mundo gentil hemos sido entrenados a tirar al bebé junto con el agua sucia, es decir, hemos sido entrenados a tirar la Torá junto con las tradiciones agregadas. Yeshúa estaba separando la Torá de las tradiciones, y nos han metido en la cabeza que hay que tirar todo el paquete.
En Marcos 7, encontramos en relato entre los discípulos de Yeshúa y algunos fariseos que lo criticaban. En el transcurso de este encuentro, el narrador del Evangelio declara en paréntesis: "Declarando [Yeshúa] así limpios todos los alimentos."(Marcos 7:19). Se puede interpretar que esto significa que las leyes kosher no se aplican. Esto va en contradicción con la descripción de que cosas pueden comerse el Levítico. Recordemos que el libro de Levítico es el manual por excelencia de como entrar en el proceso de Santidad. De hecho, la traducción de la Biblia de las Américas dice
7:19 porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina? (Declarando así limpios todos los alimentos.) BIBLIA DE LAS AMERICAS


Esto es un excelente ejemplo de cómo tirar al bebé junto con el agua sucia. La traducción, o mejor dicho la interpretación de este pasaje, compromete un proceso de santidad que no fue prescrito por un profeta, ni un sacerdote, o ningún hombre con gran nombre, sino que por Dios mismo. Es importante por lo menos parar y meditar en el aspecto. Verificarlo y compararlo CON LAS ESCRITURAS. Una interpretación de una traducción puede hacernos incurrir en error.
Deuteronomio 13 explica el procedimiento para manejar este tipo de situaciones:


Deu 13:1-5 Si se levanta en medio de ti un profeta o soñador de sueños, y te anuncia una señal o un prodigio, (2) y la señal o el prodigio se cumple, acerca del cual él te había hablado, diciendo: "Vamos en pos de otros dioses (a los cuales no has conocido) y sirvámosles", (3) no darás oído a las palabras de ese profeta o de ese soñador de sueños; porque el SEÑOR tu Dios te está probando para ver si amas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. (4) En pos del SEÑOR vuestro Dios andaréis y a El temeréis; guardaréis sus mandamientos, escucharéis su voz, le serviréis y a El os uniréis. (5) Pero a ese profeta o a ese soñador de sueños se le dará muerte, por cuanto ha aconsejado rebelión contra el SEÑOR tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto y te redimió de casa de servidumbre, para apartarte del camino en el cual el SEÑOR tu Dios te mandó andar. Así quitarás el mal de en medio de ti.



Toda la intención es procurar no separarse de las enseñanzas transmitidas en la Torá. Tal y como lo hizo Yeshúa.
A continuación el texto en griego de Marcos 7:19 con sus referencias en el diccionario Strong:

7:19 ὅτι οὐκ εἰσπορεύεται αὐτοῦ εἰς τὴν καρδίαν ἀλλ’ εἰς τὴν κοιλίαν καὶ εἰς τὸν ἀφεδρῶνα ἐκπορεύεται καθαρίζων πάντα τὰ βρώματα

7:19 ὅτι joti porque οὐκou no εἰσπορεύεταιeisporeuomai entró αὐτοῦautos εἰςeis adentro τὴνjeel καρδίανkardia corazón ἀλλ’alla pero εἰςeis adentro τὴνjeel κοιλίανkoiliaje estómago καὶkaijey εἰςeis adentro τὸνje este ἀφεδρῶνα aphedrōn desecho ἐκπορεύεταιekporeuomai va afuera καθαρίζωνkatharizō πάνταpas τὰjo estas βρώματαbrōma carnes (figurativo de comida ritual)

Hay serios problemas con esta interpretación. Pedro, Kefa, uno de los más fervientes discípulos de Yeshúa vio la visión del lienzo en Hechos 10. Pedro se sorprendió por el hecho de comer animales no-kosher e insistió:

Hch 10:14 Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señor, porque yo jamás he comido nada impuro o inmundo.

Si Yeshúa hubiera cambiado las leyes dietéticas en Marcos 7, entonces Pedro no estaría siguiendo esas enseñanzas. A menos que ese no hubiera sido el caso. Considerando que Dios y sus mandamientos son perfectos, no me sorprendería la respuesta de Pedro ya que él era una persona que consideraría la santidad como un tema importante para su vida y respondería con la fuerza expresada en el verso de Hechos. Pedro, como Yeshúa, también era un fuerte defensor de la Torá.

Pero si Yeshúa hubiera invalidado las leyes dadas por Dios en relación a la dieta ritual a la vez que se declaró esta dura crítica, sería tildado de hipócrita y su argumento no tendría validez. Si este fuese el caso, entonces este verso sería un caso muy bien documentado de cómo violó la Torá. Cosa que todos sabemos que no sucedió. Por otra parte, Yeshúa anunció que no vino a anular la Torá (Mateo 5:17). De hecho, declaró que ” Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. "(Mateo 5:19).

Es nuestra responsabilidad de interpretar las escrituras respetando el Espíritu de Unidad de pensamiento que impera en ella misma. Las mismas escrituras se guardan a sí mismas. No hay contradicción en ellas, pero si hay conflicto con las enseñanzas humanas o tradicionales entre los hombres. Este es precisamente el caso que Yeshúa está tratando con el tema de la comida.

Finalmente, el concilio de Jerusalén dictaminó que los gentiles están sujetos a las leyes de ciertos alimentos:

  ”sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre. ” (Hechos 15:20).

Por supuesto, estas restricciones no representan la totalidad de la ley kosher descrita en Levítico, sin embargo, esto demuestra que todavía hay parámetros definidos sobre lo que puede ser comido o no con los gentiles. Si incluso los gentiles tienen restricciones en cuanto a lo que puede comer, ¡cuánto más lo es este el caso de los Judíos! Si Yeshúa hubiera anulado todas las restricciones en la dieta, entonces los ancianos del Concilio de Jerusalén, hubieran contradicho al Maestro.
No hay que perder de vista el Espíritu de Santidad involucrado en la lectura de Levítico. La santidad es un rito que trata con un proceso que Dios prescribe para acercarnos a Él en el contexto del Tabernáculo, su pueblo y las escrituras. No es una norma antojadiza de una religión distinta a la mía.
¿Cómo, entonces, debemos entender y aplicar el argumento completo de Yeshúa y el verso en cuestión?

Santidad, la Pureza, y Kashrut

Para captar el significado de esto y de muchas de las enseñanzas del Nuevo Testamento, es esencial entender santidad, pureza, y lo que estado kosher significa en el contexto del judaísmo del Segundo Templo. Estos conceptos se iniciaron con la ley bíblica (en el libro de Levítico), pero con el tiempo tradiciones, costumbres y leyes fueron añadidas a las leyes de pureza las cuales eran especialmente importantes para los fariseos, que aparecen prominentemente en las narraciones de los Evangelios. Sin entender la forma en que estos conceptos han sido utilizados en Levítico y luego se aplicados en la ley judía, es fácil mal entender los pasajes críticos del Nuevo Testamento. Una mente gentil, analizaría este caso aplicando su fundamento establecido por el entorno mental actual o moderno. Este paradigma tradicional moderno es precisamente lo que Yeshúa está refiriéndose usando el tema de la comida y el lavamiento de manos. La diferencia es que en aquel entonces él estaba calificando el paradigma lleno de tradiciones de esa época, es decir dos mil y pico de años después de que fueron entregadas las instrucciones de Santidad a Moisés.
Los fariseos representaban una de las escuelas principales entre los judíos de la época. Los saduceos y los esenios podrían haberse alineado más a Yeshúa en este tema. Pero en la mente de gentil, esas profundas diferencias no son percibidas y consideran a un judío, no importando su transfondo, como a un fariseo.

Santidad

El objetivo es ser "santos" o "no santo". Otra manera de plantear esto es "consagrado" o "no consagrado.'' Demos otro paso más, linguisticamente hablando: "Apartado" o "No Apartado". Esto no se refiere un estado moral ni de pecado, sino una cuestión de dedicación. Por ejemplo, un animal que podría ser utilizado como sacrificio en el Templo. En virtud de la dedicación, el animal se vuelve consagrado o santo, o apartado a Dios. Después de que el animal sea sacrificado en los terrenos del Templo, una parte se quema sobre el altar, y el resto se da a los sacerdotes para comer. La comida de este sacrificio es también consagrada o santa. Como consecuencia, sólo pueden ser consumidos por ciertas personas en ciertas condiciones. La palabra hebrea para "santo" es kadosh. Como sustantivo, una ofrenda consagrada está llamada kodesh y el plural es kodashim. Los alimentos que no se dedican de esta forma son llamdos jol, un adjetivo o un sustantivo, el plural de que es jullin. Aunque jol es lo contrario de kadosh "no existe una asociación negativa con la no santidad”. Cualquier alimento ordinario es jullin; no es pecado comer jullin: de hecho, es perfectamente normal y aceptable.
La comida que me comí hoy es jol y comiéndola no ofendo a Dios.

Santidad a travez de un Ritual Externo

Hay un tipo de santidad se puede lograr a través de medios rituales externos. Por ejemplo, el sumo sacerdote de Israel, independientemente de su carácter moral, tiene un grado de santidad simplemente por estar asignado a su puesto. Ese también sería el hecho de cualquier instrumento del Tabernáculo. Una pala para limpiar el alter exterior ha sido consagrada para ese propósito y no para hacer actividades de construcción.

Al referirse a los seres humanos, hay otro aspecto de la santidad que es más interna. Esto es algo que se logra a través de involucrarse en conductas que están espiritualmente elevadas y en la abstención de los que no tienen comportamientos piadosos crean distintivo y la singularidad, un proceso llamado "santificación". Por ejemplo, Pedro cita de la Torá un mandamiento de la santidad, diciendo:

 "Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais en vuestra ignorancia, (15) sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; (16) porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY SANTO.”[1 Pedro 1:14-16 citando Levítico 11:44; 19:02, 20:07].

"Porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. Por tanto, consagraos y sed santos, porque yo soy santo. No os contaminéis, pues, con ningún animal que se arrastra sobre la tierra. Lev 11:44

Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos porque yo, el SEÑOR vuestro Dios, soy santo. Lev 19:2

"Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. Lev 20:7


Pureza

Un objeto puede ser puro o impuro. Este es un estado ritual definido legalmente y que no relacionados con la higiene. "Puro" en hebreo es tajor e "impuro" es Tamei. La Gente, la comida y otros objetos pueden ser tajor o Tamei. Al igual que con kadosh y joll no hay ningún problema moral con que uno sea Tamei, ya que es un estado común y natural. Tampoco hay ninguna prohibición de comer alimentos que sean Tamei. Por ejemplo, si una persona entra en contacto con un cadáver [tal vez en el proceso de enterrar a un pariente fallecido], que no sólo se convierte en el propio Tamei, sino que también hace que las cosas sean Tamei al tocarla. "
Esta tiene una duración de siete días. Todo lo que come durante ese periodo de tiempo será inevitablemente Tamei. Sin embargo, es importante no contaminar algo que es kadosh (consagrado) por lo que es Tamei (impuro). Esto significa que una persona que es Tamei debe purificarse antes de que pueda entrar en el recinto del Templo sagrado o comer carne de un sacrificio.

Aceptabilidad

Los alimentos pueden ser permitidos o prohibidos. Los alimentos que son aceptables para comer kosher como comúnmente se llama, que significa "adecuados; apropiados". La relación entre la aceptabilidad, la pureza y la santidad es compleja.

Continuará...

miércoles, 4 de enero de 2012

La Historia Continúa, 2012

Al ver la historia desenvolverse a velocidad rápida, la perspectiva del presente toma una dimensión distinta al momento que vivimos. Nuestro presente se torna lento y da la sensación de normalidad. Pero al ver los sucesos pasar frente a nosotros con tal rapidez, la sensación de destino se aclara en nuestra conciencia. Que Dios bendiga nuestro futuro individual y nos haga instrumentos para afectar a este mundo en una forma positiva a favor de la voluntad Divina entretejida con nuestros actos.
La vida no es larga, es corta y nuestros actos son determinantes para hacer de este mundo un mundo mejor.


sábado, 24 de diciembre de 2011

Feliz Jánuca - Día 5

Que su Luz entre en nuestro Templo...

Feliz Jánuca - Día 4



En la fiesta de Jánuca recordamos cuando la Luz Divina, la cual Dios mandó que siempre estuviera encendida dentro del Lugar Santo, fue agredida por la abominación desoladora. Los griegos desacraron el Templo e introdujeron en él la representación más grotesca del pecado. La Luz de Dios, en una forma milagrosa, regresó al Templo para desalojar el pecado que había entrado.  En este increíble evento histórico, vemos  el retorno de Su Luz para destruir las tinieblas en el Templo. 
En nuestra familia, Jánuca representa cómo Su Luz entró en nuestros corazones e iluminó el camino para el conocimiento de la Torá, Sus escrituras y revelaciones.
Creo que todo el mundo, en algún punto, debe experimentar cómo Su Luz entra a nuestras vidas, que representan su Templo, para expulsar el pecado y experimentar su libertad. Que Dios haga de esto una realidad para todos. Jag sameaj.

jueves, 22 de diciembre de 2011

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Feliz Jánuca


El milagro de las luces sucedió en nuestra familia hace quince años y lo que esta fiesta nos ha enseñado ha sido de muchísima bendición. Que la Luz de Jánuca ilumine todos los hagares de la tierra...








En la costa oeste de Australia, este fue el espectáculo que se observó la primera noche de Jánuca. La cola del cometa LoveJoy, foto por Colin Legg. 



sábado, 10 de diciembre de 2011

Señal en el Cielo

Esta es una toma de la luna en eclipse desde la ciudad de Hong Kong. Esta es la última oportunidad en tres años para ver un eclipse lunar total. Es una señal en el cielo que históricamente no es una señal buena para la nación de Israel.  Que Dios nos revele su voluntad particularmente a todos los que buscan su rostro...

sábado, 3 de diciembre de 2011

De Dónde Viene Mi Salvación

 PARTE 3



Raymond Surburg explica:

Abraham se refirió específicamente por Pablo en Romanos y Gálatas como un patriarca que cree lo que Dios le había prometido, sobre todo la promesa de que a través de él las naciones de la tierra serían bendecidas. En relación con Génesis 12:3, los estudios críticos han eliminado la promesa mesiánica específica mediante la traducción del versículo: "En ti todas las naciones de la tierra serán bendecidas", interpretando niphal (nibreku), normalmente en pasivo en hebreo, como una reflexión, es significativo tener en cuenta que la Septuaginta, la Peshitta, y la Vulgata hacen que el nibreku hebreo se vuelva un pasivo ("la bendición"). En Gálatas 3:16 Pablo afirma categóricamente que la palabra "semilla" (en hebreo, Zera) no se utiliza en su sentido colectivo, pero se refiere a un individuo, es decir, Cristo.

Por lo tanto, la promesa se refiere a Yeshúa. El mundo será bendecido por medio de la descendencia singular de Abraham, es decir, el Mesías.
Además, Pablo nos dice en Gálatas capítulo 3 que Abraham fue justificado por la fe.  Pero debemos preguntarnos, ¿la fe en qué? Pablo cita que Abraham se encuentró con Dios en Génesis capítulo 15.
Lo llevó fuera, y le dijo: Ahora mira al cielo y cuenta las estrellas, si te es posible contarlas. Y le dijo: Así será tu descendencia.
Y Abram creyó en el SEÑOR, y El se lo reconoció por justicia.  (Génesis 15:5-6)

De hecho, Pablo nos dice que en esta sección de la Escritura que Abraham tuvo el mensaje del evangelio predicado a él. Esto no quiere decir que Abraham sabía que del Evangelio de Mateo o Lucas o Juan, ni tampoco quiere decir que tuvo una revelación privada acerca de cómo la salvación se lograría por medio de Yeshúa, sólo significa que Dios le prometió que tendría un descendiente que llevaría la bendición universal a todo el mundo.

Walter Kaiser señala:

¿Cuál es el contexto y la conexión de la "Y" del comienzo del versículo 6 y la acción de Abraham en ese verso? Debe ser la creencia de Abraham en la promesa de Dios de la semilla que iba a salir de su propio cuerpo. 19

Kaiser también señala que la palabra hebrea para "que creyó en el Señor" en el versículo 6 vehe'emin Bashem, contiene el prefijo bet, que literalmente se traduciría como "él creía en Jehová." Así se traduce el versículo seis, como: "Abraham creyó en el Señor, y le fue contado por justicia. "Abraham creyó en la promesa de HaShem de la semilla que viene y por lo tanto, en el sentido de la revelación progresiva, puso su fe en el Mesías.

Franz Delitzsch está de acuerdo:

La promesa también, que hizo aquí a Abraham, tiene verdaderamente a Cristo como su objeto; ... la fe en que lo recibe, es la fe en la simiente prometida ... De justicia de la fe procede de una justicia de la vida. 

Esto se elabora más con H.C. Leupold:

Abram creyó que Dios enviaría a este Salvador por su propio bien, así como para el mundo entero. Naturalmente, sin embargo, esta fe no puede poseer pleno conocimiento de los detalles de la obra redentora y el sacrificio expiatorio.

Así, mientras que Abraham no acababa de entender la obra redentora del Mesías,
creía que la promesa de que este se cumpliría.
Ahora vamos a centrar nuestra atención en otra historia de Abraham de la Torá. El Maestro le dice al pueblo de Israel en Juan 8:56: ".Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró. ". Parece que  Yeshúa podría estar diciendo una enseñanza sobre la historia de la Akeida, el sacrificio de Isaac.
En Génesis capítulo 22, Dios dice a Abraham que tome su único hijo Isaac a la tierra de Moriá para ofrecerlo como un sacrificio. Al final, Dios provee un carnero en lugar de Isaac, Abraham hace la ofrenda del sacrificio y nombra el lugar.

Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, "Jehová proveerá (Adonai Yireh)", como se dice hoy en día, "En el monte de Jehová será provisto". (Génesis 22:14)
Este era un nombre profético, lo que implica que lo que el Señor había provisto un sacrificio sustituto para el hijo de Abraham en este lugar, lo haría en el futuro para ofrecer un sacrificio sustituto de todos los hijos de Abraham. Esto pasó en la familia de Abraham, porque incluso en los días de Moisés que todavía tenía el dicho: "En el monte de Jehová será provisto".
El yir'eh palabra hebrea, significa literalmente "ver". Así que, literalmente, Adonai-Yir'eh significa: "El Señor ve." Es la misma palabra que Abraham utilizó cuando Isaac le preguntó.
"¿Dónde está el cordero para el holocausto", y dijo a Abraham: "Dios proveerá [yir'eh] a sí mismo por el cordero para el holocausto, hijo mío" (Génesis 22:7-8). literalmente, "Dios se encargará de la oveja.''

Abraham había previsto la provisión de Dios de un sacrificio sustituto, y el sustituto que fue simbolizado por el carnero que Abraham vio trabado en un zarzal. Así que cuando el Maestro dice que Abraham "vió mi día." que es, posiblemente, en alusión a este pequeño pedazo de la revelación de que Abraham había recibido. Así, vemos la revelación progresiva en la obra redentora del Mesías prometido.

El resto de las Escrituras están llenas de alusiones y profecías sobre el Mesías y su obra. Esto es especialmente cierto en las numerosas expectativas mesiánicas en las reflexiones de los profetas de Israel. Por ejemplo. Miqueas 5:2 nos dice dónde había de nacer. Daniel 9 nos dice que cuando él estaba por venir. Zacarías 11 nos habla de su segunda venida. Isaías 53 nos habla de su sufrimiento y sacrificio.Todas estas cosas son elementos de la revelación progresiva de Mesías, Dios poco a poco revela a su pueblo a la luz y la revelación de la venida del Mesías que era y es la única fuente de expiación.
Entonces, ¿cómo funcionó esto prácticamente? Aaron Eby ofrece hasta esta analogía en su libro Las piedras de Fronteras.

En los tiempos del Templo, la gente no ofrecía sacrificios antes de pecar, sino que lo ofrecían después de haber pecado. Los sacrificios aplicaban con carácter retroactivo. De la misma manera, el sacrificio de Jesús no se aplica sólo para el futuro, pero, de una manera atemporal, que era el medio por el cual el Señor le concedió la gracia a los antepasados. Hebreos 4:3 afirma la eternidad del sacrificio del Mesías: "Sus obras estaban acabadas desde la fundación de la
mundo."

De este modo, ya sea pre o post-Mesía, todos esperan que el acto central de la muerte expiatoria del Mesías y la resurrección sean la fuente de la salvación.

Conclusión

El apóstol Pedro nos dice. "Y no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12). No hay otro camino para la salvación, ni siquiera un sustituto temporal por debajo del par. El camino de la salvación no ha cambiado y no cambiará.
Para interpretarlo de otra manera imaginemos a Dios que cambia de opinión o, peor aún, a sabiendas, engaña a su pueblo con los planes errados acerca de la expiación y la salvación.

Más bien como Kaiser concluye:

La oferta de salvación en el Antiguo Testamento lleva en su forma seminal una conexión orgánica con la continuación de la misma doctrina en el Nuevo Testamento. Pero no menos importante fue el hecho de que el objeto de la esperanza era el Hijo de Dios que viene para que los creyentes del Nuevo Testamento en quién también han puesto su confianza. De hecho, la salvación en el Antiguo Testamento era parte integral de " esa salvación tan grande "que se extendía por dos testamentos en un enfoque unificado en cuanto a cómo los hombres y las mujeres heredan vida eterna.

¿Qué significa esto? Esto significa que los judíos que vivieron antes de la venida del Mesías no fueron salvos por medio de guardar la Torá perfectamente o por medio de sacrificios para quitar los pecados.Los judíos devotos antes de la llegada del Mesías encontraron la salvación de la manera que lo hacemos hoy y por el mismo mecanismo. Ellos tenían fe en Dios, nosotros tenemos fe en Dios, se arrepintieron de sus pecados, nos arrepentimos de nuestros pecados. Ellos creyeron en las promesas de Dios, creemos en las promesas de Dios. Confiaron en la gracia y misericordia de Dios, confiamos en la gracia y misericordia de Dios. Previeron un Redentor venidero; anticipamos un Redentor venidero, aunque creemos que sabemos su nombre ya Pablo explica que "en su tolerancia, Dios había pasado por alto los pecados cometidos anteriormente".
(Romanos 3:25), por la que se les a crédito, por así decirlo, en contra del sacrificio futuro de su hijo.
El sacrificio de Yeshúa es eficaz para expiar por los pecadores, y no sólo los pecadores después de su sacrificio, pero también a los que confesó y demostró la fe en las promesas de Dios antes de su venida.
!Que todos los de la humanidad llegen a esta revelación tan excelente!

Autor: Toby Janicki
Messiah Journal

viernes, 2 de diciembre de 2011

De Dónde Viene Mi Salvación


PARTE 2



Porque si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y la ceniza de la becerra rociada sobre los que se han contaminado, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, purificará vuestra conciencia de obras muertas para servir al Dios vivo?” (Hebreos 9:13-14)

Aquí el escritor de Hebreos contrasta la capacidad del templo para limpiar la carne (es decir, "la física") contra de la capacidad del Mesías para limpiar el espíritu. Este es un argumento rabínico conocido como Kal vajomer que literalmente significa "ligero y pesado." donde se argumenta que si una verdad es  lijera, cuánto más una pesada. En otras palabras, "Si los sacrificios en el templo fueron eficaces para limpiarnos en el nivel físico, en el templo físico, ¿cuánto más lo es el sacrificio del Mesías que es eficaz para transferirnos a nosotros a un nivel espiritual en el Templo celestial?" Así, en lugar de que la muerte del Mesías sustituya los sacrificios, en realidad su sacrificio es único para obtener resultados únicos, y de la misma forma los sacrificios en el Templo son únicos y producen resultados únicos. Cada uno con resultados propios. John S. Feinberg escribe:

Como indica en sus comentarios Westcott que el versículo [Hebreos 9:13] se está refiriendo a "la pureza ceremonial que permitió al judío disfrutar de los privilegios de culto de pacto y comunión con la Iglesia externa de Dios." Con la excepción de los comentarios acerca de la “Iglesia de Dios” me encuentro totalmente de acuerdo. De hecho, el versículo 14, el sacrificio de Cristo se contrasta con el de toros y machos cabríos, y muestra que su sacrificio da limpieza interna, mientras que la de los toros y machos cabríos es, según el versículo 13, correspondiente a la "limpieza ceremonial" limpieza externa. Por supuesto, Hebreos 10:1-4, se refiere en primer lugar, si no exclusivamente, a la limpieza interna del pecado. Por lo tanto, Hebreos
3:13 y 10:1-4 no puede estar en contradicción, porque no se refieren a la misma
tipo de limpieza para el mismo propósito.

La teología apostólica ha enseñado que hay dos sistemas sacerdotales y dos sistemas de expiación, es decir, el celestial, y el terrenal. El libro de Hebreos nos dice que el Tabernáculo terrenal sirvió como "figura y sombra de las cosas celestiales." y pone el ejemplo de cuando Dios instruyó a Moisés en la construcción del Tabernáculo, le mostró el Tabernáculo celestial en el Monte Sinaí. Los sabios de Israel declararon:
"El Tabernáculo de la tierra es un reflejo del Tabernáculo celestial del Señor. Todos los detalles de su plan reflejan un aspecto de la morada del Señor de arriba."  Mientras que en la mentalidad occidental, los evangélicos decifran las palabras "sombra y la copia", como la disminución del templo terrenal, esto es simplemente la forma en que el escritor de Hebreos compara y contrasta los dos templos. Cada uno fue ordenado por Dios y creado por Dios y por lo tanto cada uno tiene su función propia y única.
Además, Yeshúa no es parte del sacerdocio de Aarón, sino que es un sacerdote según el orden de Melquisedec. "Al Mesías no se le permitiría ofrecer sacrificios en el Templo terrenal ya que su linaje se remonta a la tribu de Judá, y no la tribu de Leví. Por lo tanto, los dos sacerdotes y los dos templos no están en competencia uno con el otro ni uno suplanta al otro. Ellos están en dos lugares diferentes por completo.
Es irónico que toda esta idea de un templo celestial en comparación con el templo terrenal se pone de manifiesto claramente en uno de los versos que la gente utiliza para probar el templo trajo la expiación de los pecados:

"Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras almas; porque es la sangre, por razón de la vida, la que hace expiación.". (Levítico 17:11)

La clave para entender este versículo es la palabra hebrea detrás de alma, nefesh. Nefesh se refiere al alma terrenal carnal, a veces llamada en el judaísmo, el alma animal. Esto está en contraste con el alma celestial espiritual que se conoce como la neshamá. La neshamá es el alma divina que vemos como soplo de vida en Adán en la creación. De este modo, los sacrificios traen expiación de la carne (nefesh), pero no para el alma espiritual eterna (neshamá). El templo y sus instituciones se les dieron en la Torá como una categoría de estatuto perpetuo, olam chukkat. Al igual que con el resto de la Torá. Por lo tanto, nunca puede ser abolida. Vemos a los discípulos que participan en el ritual del Templo
incluso después de la muerte de Mesías y la resurrección y, por cierto, en Hechos 21. Jacobo instruye a Pablo a partcipar y pagar por los sacrificios del voto Nazareo. Los primeros discípulos judíos no veían contradicción alguna entre la muerte del Mesías y la continuación de los rituales del Templo. La comunidad apostólica dejaron de hacer sacrificios a causa de la destrucción del Templo, y no porque Yeshúa abolió los sacrificios. La Torá prohíbe sacrificios fuera del templo. El Templo estubo en pie después de cuarenta años después de
la muerte y resurrección del Maestro Yeshúa. Además, los profetas nos dicen que en la era mesiánica el sacrificio y el servicio completo del templo volverá a ser restablecido, no como una forma de expiación por los que creen en el Mesías, o como, Dios no lo quiera, una institución del anticristo, pero como la adoración al Dios Único y Verdadero de Israel.
La mayoría de los teólogos se pierden estos puntos importantes. Gary Edward Schnilljer escribe:

A menudo se dice que los sacrificios cubren temporalmente los pecados hasta la muerte y resurrección de Jesús el Mesías. Tal afirmación, aunque parcialmente correcta, transmite un error fundamental sobre la naturaleza de los sacrificios de este modo, el error también distorsiona la forma en que los sacrificios prefiguraban al Mesías. Supongo que se refieren a los sacrificios de purificación y de la restauración, es decir, las ofrendas obligatorias. La opinión general es correcta en que los sacrificios obligatorios eran temporales, pero incluso esta verdad parcial tiene problemas. Los sacrificios eran de carácter temporal obligatorio, no en su cobertura del pecado, sino en el hecho de que tenían que repetirse perpetuamente. Las ofrendas, nunca en sí mismas, mitigan las fallas del pecado.

Mientras Schnittjer nos ayuda a destacar que los sacrificios nunca expiaron los pecados, se queda corto en  describir  los sacrificios son temporales. No había nada imperfecto en el sistema de los sacrificios de la Torá que HaShem mismo lo  instituyó. Si hay alguna imperfección, fue con el hombre y su incapacidad para vivir una vida sin mancha. El hombre estaba en la necesidad de la expiación y, como veremos, el plan de salvación está centrado siempre en la muerte y resurrección del Mesías prometido. Mientras que los patrones y los procedimientos de los sacrificios del Templo no trajeron la expiación celestial, sino que sirven como modelo y anticipan la obra de la venida del Mesías.

La revelación progresiva

Antes de examinar la fe centrada en el Mesías del pueblo del Israel, es importante que establezcamos un principio central de la Escritura que los teólogos llaman "revelación progresiva". La revelación progresiva es la idea de que Dios reveló la verdad de una manera gradual y deliberada al pasar del tiempo. En otras palabras,  los más recientes libros de la la Biblia se basan en la revelación revelada en los primeros libros de la Biblia. Bernard Ramm señala esto con más detalle:

Esta perspectiva de la revelación progresiva es muy importante para el intérprete. Que espera la plena revelación de Dios en el Nuevo Testamento. No forzará los nuevos significados en el Antiguo Testamento, sin embargo, será capaz de exponer con más detalle al Antiguo, al conocer sus contrapartes en el Nuevo.

Esto llega a ser una parte integral en nuestra forma de estudiar la obra del Mesías en la Biblia. En los evangelios y los escritos apostólicos nos encontramos con la plena revelación del Mesías y la buena noticia de su muerte y expiación, y lo que lleva a las naciones del mundo. Con la revelación progresiva en mente,
entonces debe acercarse uno a la Tanaj en busca de pistas para ver cómo estas verdades fueron reveladas, en parte, a los israelitas antes del Mesías. HO Rowans describe muy bien este concepto de la revelación a través del tiempo: "desde el principio hasta el fin hay un constante desarrollo. La luz aumenta tanto como el ojo espiritual del hombre es capaz de percibir ".

Si Dios no cambia, entonces su plan de salvación no debería, tampoco. Cuando sostenemos que los israelitas pre-Mesías recibieron expiación a través de la perfecta observancia de la Torá y los sacrificios, pero ahora la salvación es por gracia y fe, nos pintan un cuadro de un Dios que cambia los planes iniciales, ya que los primeros estaban defectuosos. Más bien, cuando examinamos los textos de las Escrituras hebreas con un análisis exhaustivo, podemos ver el plan de salvación, sin embargo velada al principio, pero reveladas a su pueblo posteriormente.

La salvación por medio del Mesías

Nos encontramos con la primera transgresión del hombre en el Jardín del Edén en Génesis capítulo 3.Incluso en este caso nos encontramos con una referencia críptica a un Mesías prometido que vendrá a traer la expiación por el pecado.
HaShem dice a Adán y Eva:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y su hijos: él te pisará la cabeza, y tú le herirás en el calcañar (Génesis 3:15)

Tenemos presente la promesa de que algún día alguien de la semilla de Adán  vencería el pecado. No es la matanza de animales que derrota el aguijón de la muerte, pero el sacrificio del Mesías.

Sin embargo, no es hasta la época de Abraham que se obtiene una imagen más clara de esta fe en la venida del Mesías. Dios promete a Abraham: "Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra." (Génesis 12:3). Si bien esto puede parecer una simple promesa que Dios bendiga a todas las naciones a través de la familia de Abraham, el hebreo en realidad revela una expectativa mesiánica profética.